viernes, 24 de julio de 2015

Sobre "Contra el arte contemporáneo"

Estimados Javier y Verónica:
Les escribo para avisarles que he decidido no participar en la presentación de este jueves. Cuando acepté su invitación no estaba al tanto del marco de puesta en escena de antagonismo del evento (¡¿match de box?!), ni que la editorial gozara de subsidios de las principales instituciones culturales del Estado, ni de que se me fuera a atribuir una función de “investigadora atribulada”. Y hoy me entero de la acción de destruir cajas de zapatos. Tanto el marco como la acción, y el tono en general, me parecen superficiales, demagógicos, infantiles y que banalizan al problema en cuestión: el arte contemporáneo como engranaje central de la maquinaria neoliberal, como parque de diversiones de la élite y como escaparate legitimador de las políticas represivas y expoliadoras del Narco-estado-corporación. El formato que proponen se me hace comparable a un programa de televisión con el objetivo de entretener imposibilitando tomas de postura que pudieran tomarse en serio, neutralizando la complejidad crítica con una mera confrontación entre “entes narcisos” peleando por la última palabra y máxima visibilidad en el circo de la producción cultural “crítica”. No me había percatado tampoco que Tumbona editara al “Manual de estilo” de Pablo Helguera. Siento mucho no poder tomar parte en esta diseminación de hipocresía que es el combustible de la maquinaria cultural disfrazada de lucidez crítica, que permite auto-críticas y críticas institucionales dentro de límites pre-establecidos y bajo términos aceptados de antemano, obviando los problemas reales por cuestiones estratégicas. Siento también que tanto el evento como el libro de Javier sufren de falta de congruencia y de honestidad crítica, sobre todo ante un artworld subsidiado por un Narco-Estado-corporación que extrae dinero y poder con asesinatos de masa, soberanía selectiva, descomposición social, expoliación y despojo, terror de estado, transferencia masiva de riqueza y especulación, que ustedes pretenden simbólicamente deslegitimizar destruyendo cajas de zapatos, que al fin y al cabo, es también un comentario a la autonomía del arte bajo el espíritu de Duchamp y Warhol que para Javier tienen la culpa de la banalización de la estética y por lo tanto de la realidad. Ya lo han dicho por ahí: “La cultura es la profesión de criticar a la cultura”. Les incluyo abajo el guión para la entrevista que había preparado para la presentación.
Saludos,
ie

·      Contra el arte contemporáneo es un texto modesto, aunque ambicioso. Su tono es conservador, pero revoltoso y polemizante. Usa valientemente términos vintage como: sistema, ideología, estructura, sociedad del espectáculo, simulacro. El texto se divide en cuatro secciones: la primera y la última, abordan lo que Toscano describe como el ‘sistema del arte’, es decir, las condiciones de producción y la forma en la que se legitima al arte desde el punto de vista global con un pie nebuloso en México (aparte de una vaga crítica al CONACULTA citando a Cuauhtémoc Medina, Toscano no toma ninguna posición concreta con respecto al ‘sistema nacional de arte’, es más, la edición del libro es editada con subsidio del ‘sistema’).

·      La segunda y la tercera secciones del libro, abordan las transgresiones de Duchamp y de Warhol, que se cristalizan en el [Brillo Box (1964)]: esta pieza inaugura una categoría de arte inventada por los readymades de Duchamp llamada “el arte en general”. Una crítica a la forma de producción y de legitimización del arte, los readymades consumaron el divorcio entre el arte y el oficio tradicional del artista con habilidades especializadas y hábitos artesanos. Representan el rechazo a la pintura, al sistema de Bellas Artes, al trazo único del artista como fuente de legitimación y valor de la obra arte. En sintonía con una sensibilidad industrial, los readymades dieron lugar a la ‘desprofesionalización’ y la ‘despersonalización’ en el arte, cambiando el paradigma de creación del arte, el cual hoy día es la norma. Para Toscano, la situación del “arte en general” legitimada por el “sistema del arte”, es el génesis de lo que él llama: “transestética”. Según, Toscano, la transestética es la banalización de la estética porque “cualquier cosa puede ser arte” y “cualquiera puede ser artista”; ello tiene como consecuencia que los museos estén poblados de simulaciones de irreverencia, dando pie a la colonización de la estética de la realidad. Para Toscano, si Duchamp “tiene la culpa”, Warhol marca el pasaje del artista a la “función de artista”: los productos visuales “puros” de Andy Warhol, son un “simulacro de función de artista” porque renuncia a producir significación. Aquí Toscano alumbra una paradoja que surge con Warhol: la  “subjetividad creadora” se anula con el gesto mecanizado con el que reproduce las imágenes que produce bajo su brand, haciendo que el artista desaparezca a favor de una mera “función de artista”. Para Toscano, la “función de artista” (una práctica de cultivo del yo auto-glorificante) y el “arte en general”, son la fuente principal de los vicios del actual “sistema del arte.”

·      Para mí, la crítica institucional de Duchamp y Warhol que consiste en renunciar a la referencialidad y en cuestionar a la autoría como fuente de legitimación, no bastan para iluminar la actual forma de funcionar del artworld, y es necesario incluir un análisis de la confluencia entre la economía política, la industria de la cultura, el capitalismo cultural, la especulación y las relaciones de poder para entenderlo.  En un texto clave de 1971, Linda Nochlin aborda las condiciones de producción del gran arte y los discursos que les subyacen: el elitismo romántico, lo sublime, el genio, la originalidad. Hoy en día, estos discursos han regresado con venganza no para legitimar al arte como arte, sino para inflar su valor en el mercado. Plinio le atribuye al pintor griego Lyppus las mismas habilidades mágicas que Max Bouchon a Courbet, Vasari a Giotto, de la misma manera que el mercado infla el valor de la obra de Damien Hirst con exposiciones, escándalos, publicaciones, eventos y transacciones secretas. La historia del arte y los precios en el mercado se basan en la mitología del Wunderkind autodidacta: si en el siglo XVI el genio descubierto era pastor, hoy en día es de clase obrera, y aunque sobresalir en el arte siempre ha sido cuestión de habilidad, trabajo e inteligencia, también sigue siendo indiscutiblemente cuestión de género, raza, clase, y conectes.

·      Lo que distingue al arte contemporáneo del arte de siglos anteriores es que hoy en día, el arte y la cultura se encuentran en el grueso de los procesos neoliberales: no sólo la cultura en general y el arte contemporáneo en particular son un ámbito o un brazo del poder [Forbes], sino que tanto Estados como corporaciones invierten en ellos porque los conciben como fuentes de plusvalía, crecimiento económico y paliativos para los estragos de las políticas neoliberales en el tejido social:

“El horror que nos circunda demuestra que vivimos en tiempos eminentemente shakespereanos. El arte y la cultura son el único bálsamo frente a la barbarie”
Jorge Volpi, inauguración del Festival Cervantino,
8 de octubre de 2014.

·      A mi modo de ver, con el concepto de ‘transestética’ y su argumento de que el arte neoliberal es fruto de una ‘función de artista’, lo que hace Toscano es tirar ‘al bebé’ de la categoría del arte en general (fusionándolo con la mercadotecnia y los mass media), junto con el ‘agua de baño’ de la autonomía del arte, para abogar por un tipo de arte democrático, grass roots y que se auto-legitima como arte pero fuera del ‘sistema del arte’ (¿Cómo sería eso posible? ¿Los artistas grass roots pueden pedirle becas del FONCA o no?)

·      Toscano argumenta también, que la autonomía del arte no es más que un ‘resabio metafísico’, sin embargo, el problema real tiene que ver con que el arte ya no designa un reino reproductivo ni representativo, sino que es un campo de producción y de poder sociales. Es decir, la autonomía del arte es de hecho un problema porque es un ámbito de producción de valor agregado, no porque legitime a cualquier cosa como arte y a cualquier persona como artista. Más allá de Warhol y Duchamp, ha habido una nueva transformación en la obra de arte; luego de Warhol viene Rikit Tiravanija vía Fluxus (desmaterialización en el arte): la obra de arte se ha disuelto y transformado en relaciones, espacio, contexto, extendiéndose en el tiempo. Es decir, el artworld es parte de una economía de especialización y de producción de relaciones sociales que se materializa en exposiciones, conferencias, simposios, vernissages, homenajes, fiestas VIP, presentaciones. Los lazos que se crean son más importantes que la obra en sí, por lo tanto el artworld no es un ‘sistema’ sino un contexto, una red social de distribución de la producción creativa que produce plusvalía. Al mismo tiempo, el arte contemporáneo es un parque de diversiones para los ricos con la función de embellecer al capitalismo y por eso el glamour del arte contemporáneo es indisociable de la precariedad laboral, la expoliación de modos y de formas de ganarse la vida, la guerra contra el crimen organizado y la guerra contra el terrorismo, las terapias de shock en las economías en crisis y de las burbujas inmobiliarias.

·      Para Toscano: “El ámbito del arte mantiene hoy una hermandad de vanguardia con el sistema económico neoliberal; (el dinero es la nueva religión y el arte contemporáneo provee los nuevos objetos y recursos para el culto del dinero)”. Esta declaración me parece conservadora e imprecisa; para mí, el arte contemporáneo es parte del complejo militar industrial global, los museos son fábricas sociales y campos de batalla, sirven para legitimar gobiernos y corporaciones, son el suplemento pacificador de la opinión pública, no es cuestión sólo de dinero sino también de poder simbólico y manufactura de consenso y opinión.

·      Hay un debate que se ha dado en el artworld en los últimos 15 años más o menos; está por un lado los que defienden al arte que se traduce a objetos u acciones que se exhiben en galerías o museos y por otro, los que lo critican y producen o valoran al arte útil, que opera fuera del estudio, museos y galerías, en el espacio público y que pretende tener injerencia en los procesos sociales y en la realidad. En los últimos 20 años o así, hemos visto aparecer arte parecido al que prescribe Toscano al final de su libro: extramuros, con un ánimo democrático, participatorio y relacional, que busca romper con la alienación capitalista (con colectivos como: Temporary Services, Colectivo Cambalache, Las agencias, Electronic Art Ensemble, etc. Y la mayoría del arte que se exhibió en la Dokumenta pasada) ¿Cómo situaríamos la noción de grass roots de Toscano en este debate?

·      Toscano define al artista narciso como su propio jefe, su propia autoridad, autodidacta y por eso mediocre y oportunista, apropiándose de referencias sin reconocerlas abiertamente, que sólo busca reconocimiento y visibilidad. Escucho un eco en su definición de ‘función de artista’ a la crítica que hizo Gilles Deleuze a los ‘nouveaux philosophes’ en los 1970s. Para Deleuze, Bernard-Henri Levy, Alain Finkielkraut, André Glucksman, entre otros, habían transformado la función creadora de la filosofía en función de autor. Después de que la autoridad de la autoría, la validez del significante fueron cuestionadas en el ’68 y por el postestructuralismo, Deleuze observa que el autor había regresado con venganza, pero vaciado de contenido, lleno de vanidad, repitiendo conceptos reducidos y estereotipados, con una fuerza enojosa y reaccionaria. Deleuze habla de figuras concretas, ¿por qué Toscano no nombra a sus ‘artistas narcisos’?

·      A mí me parece que el ‘narcisismo’ es una condición a todas las profesiones en general bajo el neoliberalismo. El trabajador es narciso porque la subjetividad del emprendedor neoliberal está basada en una imagen ideal: la de Steve Jobs o Mark Zuckeberg, a quien todos se buscan parecer. Por eso, en La carte et le territoire (2010) de Michel Houellebecq, Jed Martin, el personaje principal, un pintor exitoso hace retratos de emprendedores capitalistas millonarios, productores culturales celebrities puestos al mismo nivel que trabajadores de otros ámbitos que no son famosos.

·      Damien Hirst y Jeff Koons se reparten el mercado del arte, inacabada, óleo sobre tela  (120x150cm)
·      El arquitecto Jean-Pierre Martin dejando la dirección de su empresa, óleo sobre tela
·      Michel Houellebecq, escritor, óleo sobre tela
·      Bill Gates y Steve Jobs platican sobre el futuro de la informática - La conversación de Palo Alto, óleo sobre tela
·      Aimée, escort-girl, óleo sobre tela
·      Maya Dubois, asistente de telemantenimiento, óleo sobre tela
·      El periodista Jean-Pierre Pernault presidiendo una conferencia de redacción, óleo sobre tela
·      El ingeniero Ferdinand Pleich visitando los talleres de producción de Mosheim, óleo sobre tela
·      Ferdinand Desroches, carnicero de caballo, óleo sobre tela
·      Claude Vorilhon, gerente de la tienda de tabaco, óleo sobre tela

A mí me parece que colocando al narcisismo como condición específica de los artistas, Toscano denosta el trabajo de décadas de reflexión, experimentación, dedicación de algunos artistas (unos famosos y otros no), que además de ser talentosos, toman su trabajo más en serio que al artworld. Siento que la búsqueda de reconocimiento, visibilidad y éxito son pulsiones que dominan el ámbito de la cultura – pero no es exclusiva a los artistas.

Al comienzo del libro hay una cita de Stiegler sobre la gramatización. Para Stiegler, la gramatización son los efectos homogeneizadores de la industria de la cultura en el sentido estricto de la industria de la cultura según Horkheimer y Adorno (mass media, radio, cine, medios digitales). La gramatización es una forma de alienación, de masificación individuada, la creación de valores y deseos por medio del marketing, el hecho de que todo se haga consumible, desde la educación, la cultura, la salud etc. La producción estética se dirige a suplementar el mercado del entretenimiento con nuevas experiencias y sensaciones cultivadas, con la promesa de romper con la alienación capitalista (a través de la crítica, iluminación, excepcionalidad), prometiendo individualidad y singularidad ante la masificación de todo. ¿Llamaría Toscano a esa promesa del arte uno de los efectos de gramatización en el arte y por lo tanto también un simulacro? Hay una contradicción en su argumento: para mí que las prácticas antigramáticas por las que aboga Toscano necesitan proclamar un lugar de excepción – ante la gramatización – para poder efectuarse como tales –la autonomía del arte sería ese lugar de excepción ¿o si no, cuál?

·      Para Toscano, la “transestética” es un reflejo de la banalidad del arte en el mundo exterior, un ‘simulacro’ de estilo de vida consumible, la alienación creada por la masificación. En los 1980s y en los 1990s, artistas como Damien Hirst, Richard Prince, Haim Steinbach, bajo la influencia de Warhol y Duchamp, hicieron arte precisamente sobre la vacuidad simulacral en el arte y la realidad. Esta vacuidad, como Toscano lo menciona, ha sido perfectamente incorporada al mercado y a los mass media. Sin embargo, ni la noción de ‘Sociedad del espectáculo’ (el momento histórico y en la producción capitalista en el que las relaciones humanas son mediadas por imágenes) ni el concepto de simulacro[1] que Toscano menciona son suficientes para describir la complejidad de la actual relación entre las imágenes y la realidad, la estética y su producción. No sólo significados y símbolos han sido colonizados por el capitalismo, sino que lo perceptible que le da forma a nuestra experiencia –la aiesthesis: está colonizado. Una consecuencia de ello es el fenómeno del coleccionismo sin gusto: los patronos compran obra de Daniel Guzmán como una inversión, aunque lo que realmente les gusta es el bodegón neocolonial que pintó la abuela o las esculturas de Juan Soriano o de Jorge Marín. Hay que considerar también los cambios masivos traídos por el nuevo régimen de los medios digitales: no trajeron sólo formas diferentes de manufacturar y de producir, sino también formas nuevas de articular la experiencia vivida. Siguiendo a Stephen Shaviro, los nuevos medios dan lugar a una sensibilidad que flota en el ambiente y que permea nuestra sociedad: la “expresan” a través de lo sensible, generando afecto para extraer valor de allí. Ya no es cuestión de ideología ni de superestructuras marxistas, sino de procesos que están en el corazón de la producción, circulación y distribución social. Es decir, el afecto genera subjetividades y juega un papel crucial en la valorización del capital. El afecto es capturado, reducido y calificado como emoción, creando mapas afectivos que no representan sino que ejecutan activamente relaciones sociales. De forma distinta al pasado régimen simulacral, la realidad ya no está poblada de imágenes y símbolos vacuos, sino que las imágenes, como lo indica Hito Steyerl, han comenzado a filtrarse por las pantallas y a invadir la materia objetiva y subjetiva, teniendo como consecuencia que la realidad esté “postproducida”, es decir, hecha de imágenes, procesos y constelaciones antes pertinentes a las imágenes (montaje, copy-paste, etc.). Esto tiene consecuencias mayores para la producción estética contemporánea y para entender cómo funciona bajo el marco de la economía política neoliberal.

Bibliografía

·      Thierry de Duve, “An Ethics: Putting Aesthetic Transmission in its Proper Place in the Art World,” Art School (Propositions for the 21st Century), ed. Stephen Madoff (Cambridge, Mass.: The MIT Press, 2009)

·      Brian Massumi, “The Autonomy of Affect” disponible en red: http://www.brianmassumi.com/textes/Autonomy%20of%20Affect.PDF

·      Lynda Nochlin, “Why Have There Not Been Great Women Artists?” (1971) disponible en red: http://davidrifkind.org/fiu/library_files/Linda%20Nochlin%20%20Why%20have%20there%20been%20no%20Great%20Women%20Artists.pdf

·      Stephen Shaviro, “Post-Cinematic Affect; On Grace Jones, Boarding Gate and Southland Tales,” Film Philosophy 14.1 (2010)

·      Hito Steyerl, “Too Much World: Is the Internet Dead” e-flux journal #49 (November 2013), disponible en red: http://www.e-flux.com/journal/too-much-world-is-the-internet-dead/

·      Bernard Stiegler, “Suffocated Desire, or How the Cultural Industry Destroys the Individual: Contribution to a Theory of Mass Consumption” trans. Johann Rossouw Parrhesia No. 13 (2011), pp. 52-61

·      Bernard Stigler, “Interview: From Libidinal Economy to the Ecology of the Spirit” with Frédeeric Nayrat, trans. Arne De Boever Pharresia 14, (2012), pp. 9-15.

·      Javier Toscano, Contra el arte contemporáneo (México DF, Tumbona, 2014)



[1] Para Jean Baudrillard, los medios y la cultura han saturado a la sociedad con construcciones de signos y de símbolos de la realidad percibida; la saturación es tal, que dichos signos y símbolos se han hecho vacuos e intercambiables y no hacen más que referir unos a los otros, señalando la falta de una realidad profunda y vacía.

martes, 29 de julio de 2014

Gobernador de Puebla usa discurso del gobierno de Israel para justificar el asesinato de un niño durante una marcha

El 9 de julio elementos de la Policía Estatal Metropolitana desalojaron violentamente a los habitantes de Chalchihuapan, Puebla que mantenían un bloqueo en la autopista Puebla-Atlixco demandando que el servicio de Registro Civil se reintegrara a las Juntas Auxiliares. La madre, Elia Tamayo, junto con José Luis Tehuatlie, venían caminando de la escuela y pasaron al lado de la manifestación que fue dispersada por los granaderos. La madre escuchó explosiones, mientras vio a su hijo caer herido en la cabeza con una bala de goma, lo que le causó la muerte cerebral.
El gobernador de Puebla ha llevado una intensa campaña para deslindarse de responsabilidad por el incidente -a pesar de haber proclamado la infame "ley bala" que faculta a los policías a usar violencia contra manifestantes si ellos lo consideran necesario. Llegó tan lejos como asegurar que los manifestantes eran responsable de que en el operativo hubieran resultado niños heridos porque los usaban como "escudo humano" y por lo tanto infringiendo la ley. La manera en la que Rafael Moreno Valle responsabilizó a los militantes deriva directamente del discurso del Ejército y gobierno de Israel que justifican sus ataques contra la población civil de la Franja de Gaza alegando que las milicias de Hamás utilizan a los ciudadanos y a sus casas como 'escudos humanos'. Son preocupantes tanto la criminalización de las manifestaciones, como el recurso del gobierno de Puebla a medios de guerra israelíes (gomas de bala, la parte discursiva), sobre todo viendo la impunidad con que siguen bombardeando la Franja de Gaza y reprimiendo a los ciudadanos de Cisjordania.


jueves, 17 de julio de 2014


Los intelectuales bienpensantes denuncian las atrocidades del gobierno Israelí en la Franja de Gaza, en una guerra asimétrica abocada a denigrar más, las condiciones de vida de los palestinos. Pero eso sí, fueron a presentar sus libros a la feria del libro en Guadalajara el año pasado dedicada a Israel. Cuándo escucharán el llamado de la sociedad palestina que llama al boicot, desinversión y sanciones?

jueves, 5 de junio de 2014

Nymphomaniac de Lars Von Trier (2013)

Fill all my holes please
(Joe)
Para Joe, la vida erótica es un aprendizajes sin fin: el carácter místico de los orgasmos espontáneos, cómo deshacerse de la virginidad, el poder de seducción del coño, aprender el placer, trascender la frigidez, gozar masoquista o sádicamente, encarnar agresividad femenina. Joe habita los extremos y el entre: desde el estereotipo del eterno femenino deseado por hombres y mujeres, al de andrógina agresiva sexualmente, al rechazo de la feminidad neoliberal como un significante sin libido construida con mercancías, a la frigidez causada por la culpa católica o por usar el poder femenino, hasta explorar la sexualidad con “el amor” como ingrediente secreto. La jouissance se convierte en el medio y fin de su vida: desde los quince años, necesita hasta diez orgasmos al día y vive para procurárselos. En una sociedad permisiva que se auto-explota laboral y psíquicamente, en la que la sexualidad se encuentra constreñida por discursos de satisfacción, auto-realización, enfermedad, salud, enlace amoroso y en la que el deseo está sometido a la economía libidinal, la ninfomanía de Joe es una transgresión con consecuencias políticas. Nymphomaniac hace evidente que la sexualidad es el sitio donde todas las formas de represión se hacen sentir plenamente, donde se vuelven más legibles. Y la anarquía que plantea la película, se encamina a través de lo sexual.
Como la depresión de Justine en Melancholia (2011), la ninfomanía de Joe no es clínica sino pura sintomatología. De carácter más bien ontológico, implica rechazar circunstancias particulares en una búsqueda por romper con el orden social como tal. Generalmente, la ninfomanía se caracteriza como una adicción al sexo, que implica un desvío de un estado normativo de ser en la sociedad. A diferencia de Brandon, el personaje principal de Shame de Steve McQueen (2011), un ninfomaníaco que vive sintiendo asco y vergüenza de sí mismo, la ninfomanía de Joe es perversa, obscena, auto-afirmativa. Refleja su rebelión contra las constricciones impuestas primero, por la sumisión de los cuerpos a la auto-explotación y agotamiento mental y físico del régimen de trabajo neoliberal; segundo, Joe rechaza el lifestyle al que aspiran automáticamente las mujeres blancas privilegiadas construido a partir de una economía libidinal en la que las mercancías encarnan un fantasma en el inconsciente del cuerpo social incesantemente seducido por infinitas opciones de consumo.
La ninfomanía de Joe no es adicción, no tiene justificación, es auto-producida y un estado puro de deseo, y por eso podríamos pensarla como una máquina deseante parecida a la mariée del Grand Verre de Marcel Duchamp, o a joven americana desnuda de Francis Picabia: un pistón dentro de una máquina recíproca en perpetuo movimiento que transfiere energía de un cilindro a otro. De carácter inhumano, Joe revela la oposición entre animalidad y civilización, trabajo y voluptuosidad, ley y anarquía que se encuentran al centro del erotismo el cual, a partir de estas dicotomías, sólo puede existir como una transgresión. En ese sentido, Georges Bataille vincula la vida disoluta con la actividad erótica: como Joe, la voluptuosidad menosprecia la esfera de la producción, y es, en esencia, excesiva, ya que el orgasmo nos hace gastar nuestras fuerzas sin medida (por eso se le llama la petit mort). Por esta razón, el fundamento del erotismo es una prohibición que se opone a la libertad animal de la sexualidad; por definición, el exceso inherente al goce está fuera de la esfera de la producción; opuesto a la razón, hace imposible el cuidado de los hijos, la benevolencia y la lealtad (que son los fundamentos de la vida civilizada).
La película inicia en un callejón oscuro donde Seligman (Stellan Skarsgård) encuentra a Joe golpeada y sangrando; le da un té y escucha su historia en ocho capítulos en su ascético departamento. Joe le confiere a Seligman el papel de juez y confesor: “Descubrí mi poder de mujer y lo he usado sin tener ninguna consideración hacia los demás”. El primer volumen abarca su descubrimiento de la sexualidad hasta la edad madura; el personaje de Joe es encarnado por la joven actriz y modelo Stacy Martin. En el segundo volumen vemos a Charlotte Gainsbourg en el papel de Joe “descender a las tinieblas”. La estructura narrativa de Nymphomaniac es comparable con Juliette del Marqués de Sade: Juliette cuenta su vida de ninfomaníaca amoral, exitosa y feliz; la novela intercala escenas pornográficas y violentas con cuestionamientos filosóficos, morales y políticos y opiniones de Sade. De forma similar, Von Trier intercala las digresiones de Seligman con las historias de Joe; por ejemplo, traduce todo a problemas matemáticos (teorías de los números Fibonacci), a cosas banales (la pesca de mosca) o a referencias eruditas (sobre religión, música, botánica, etc.). En una escena discuten sobre la hipocresía de la corrección política como fundamento de la democracia; para Joe (Von Trier), “son demasiado estúpidos para la democracia” – aquí no podemos dejar de evocar Dogville (2003) y Manderlay (2005).
Se ha hablado del supuesto carácter pornográfico de Nymphomaniac; sin embargo, si la comparamos con Baise-moi de Virginie Despentes (2000) – la historia de un viaje desenfrenado de sexo, crimen, muerte y agresión femenina – fue filmada con actores profesionales porno y que incluye penetraciones en close-up, rastros de semen en la boca sonriente de las protagonistas, etc., se hace evidente que mientras que Base-moi toma prestadas las convenciones visuales de la pornografía, las escenas de sexo en Nymphomaniac son obscenas y crudas. Como en todas las películas de Von Trier, la cámara parece siempre ser parte de la acción, aunque el punto de vista de ésta no esté contenido en la narrativa ni se pueda identificar con ningún personaje. El espacio filmado es dinámico e inestable y así, la cámara borra la distinción entre la acción en la historia y la acción visualizada por la cámara (que es un compuesto digital hecho con actores de pornografía). Mientras que al espectador le cuesta trabajo identificarse con la cámara, ésta transmite la sensación de “estar presente” en la acción; nos da acceso a demasiada intimidad, situando a lo visual con respecto a su propio límite: al filmar obscenamente al goce, busca mostrar lo no-visible de la particularidad del deseo, que es la animalidad inherente al orgasmo. El orgasmo es además el momento de la individualidad extrema, ya que nuestro ser nunca es tan singular ni tan simultáneo con el otro que cuando nos estamos viniendo (Bataille).
La noción de la sexualidad como fuerza liberadora estaba muy presente en los aires intelectuales en los 60s, ya que la jouissance era considerada como una forma de rebelión. Joe cuenta que en su adolescencia fue miembro de un grupo, “El rebañito”, un colectivo cuyas reivindicaciones recuerdan a la revolución cultural del ’68: dedicadas a coger, a ejercer el derecho a estar calientes, y a hacer sesiones de masturbación colectiva. Joe explica que el objetivo del “El rebañito” fue rebelarse contra el amor, o más bien, contra una sociedad erigida en la ficción que el amor hace que el sexo sea extático y transcendental porque el sexo sin amor es mera evacuación animal.
En una de sus digresiones, Seligman y Joe hacen una analogía entre la polifonía y las experiencias sexuales de Joe: la polifonía es una textura a la que se suman varias voces en harmonía, y el sexo es la suma de todas las experiencias de Joe constituidas por tres amantes: el bajo es un hombre cariñoso preocupado por su placer y por lo tanto monótono, predecible y ritualista; la segunda voz es un animal que la hace presa de su placer salvaje, y el cantus firmus es el amor: el ambivalente ingrediente secreto del sexo.
Cuando Joe se enamora de Jerome (Shia LeBoeuf) y tiene un hijo con él, pierde la capacidad de tener orgasmos. Jerome la anima a buscar otros amantes para la satisfagan, y tras varios experimentos, Joe recurre al sadomasoquismo para rehabilitar su sexualidad. La búsqueda del placer ocupa todo su tiempo y energía, al punto de fallar en la esfera de la reproducción: “Aceptémoslo, tú no eres madre”, le dice Jerome. Incapaz o sin voluntad de ser parte de la esfera reproductiva (que le es esencial al capitalismo neoliberal), Joe renuncia a todo un mundo (incluyendo a su hijo) para recuperar el orgasmo. Podríamos leer la pérdida del orgasmo de Joe como metáfora: una instancia en la que el cuerpo se expresa “histéricamente” como un significante desplazado de las relaciones psíquicas, sociales, económicas y sexuales. El orgasmo perdido es el principio de la caída en la obscuridad que Joe relaciona con la iglesia católica de la Europa occidental, según la cual, la sexualidad es pecado; de allí que la libertad sexual implique transgresión. A partir de la relación entre violencia y religión (encarnado en el carácter sádico de la crucifixión, que implica que hay que sufrir para redimirse y/o gozar), Joe explora el complejo placer/dolor a través de la humillación, castigo, culpa, crimen y expiación sometida por “K” (Jamie Bell). Sin embargo, la búsqueda de la cúspide del placer se aleja cada vez más y más dejándole una herida en la vagina (que le impide hasta tocarse) y síndrome de abstinencia. En este momento en la película, su jefa aconseja a Joe a asistir a un grupo de terapia de adictos sexuales; durante una sesión, Joe afirma su ninfomanía como algo distinto a la “adicción al sexo” (el término esterilizante del estado de la sexualidad plena); celebrando su obscenidad, ninfomanía y la suciedad de su culo y coño, Joe incendia un coche en la calle.
La afirmación de la ninfomanía y la reivindicación de la agresión femenina a través del gesto anarquista de Joe, podrían interpretarse como la rebelión contra el peso de la culpa universal femenina que Joe no pudo redimir, y que es la causa de su frigidez: Joe sufre culpa por haber usado su poder de mujer sin considerar a los demás (mientras que en la sociedad actual, el uso del poder masculino no es causa de culpa, sino deviene más poder). Por eso, para Von Trier, las mujeres son mutiladas y oprimidas por su propio género – y aquí no podemos dejar de evocar la auto-ablación de clítoris de “Ella” en Antichrist. Joe hace además evidente que la liberación sexual no ha traído libertad corporal (y menos a las mujeres). De acuerdo con el escritor Michel Houellebecq:
“Es interesante notar que la ‘revolución sexual’ haya sido a veces mostrada como una utopía comunal, mientras que de hecho, fue simplemente un paso más en el surgimiento histórico del individualismo. Como la linda palabra “hogar” lo sugiere, la pareja y la familia serían el último bastión del comunismo primitivo en la sociedad liberal. La revolución sexual habría de destruir estas comunidades intermediarias, las últimas que separarían al individuo del mercado. La destrucción sigue hasta hoy en día” (Les Particules élémentaires).
Para Houellebecq, la desaparición de la familia nuclear, los rituales religiosos y formas arcaicas de relaciones sociales a partir de la urbanidad, constituyen la apertura hacia la colonización de la existencia afectiva humana, del sexo y de la sexualidad, y son ahora parte de la maquinaria comercial. En otras palabras, el hedonismo y la seducción son la base del mercado capitalista: la libido se encuentra dispersa en el cuerpo social del capitalismo empapando todo lo que se produce bajo su régimen, haciendo que el goce y el fantasma circulen dentro los ciclos de producción e intercambio. Como consecuencia, las mercancías son tentadoras y seductoras, libidinizan nuestros hábitos de consumo, haciendo que la sexualidad, erotismo y libido estén ausentes del acto sexual, transformando a las relaciones sexuales en formas de necesidad existencial como apego amoroso, necesidad fisiológica, simulacro de deseo. Ya que ha perdido su autonomía, capacidad de seducción y misterio, en vez de jouissance, la sexualidad presupone alegría y satisfacción dentro del ciclo neoliberal de producción y consumo.
En Nynphomaniac Joe afirma su posición de paria de la sociedad cuando articula un punto de vista a partir del coño: a través de una superposición, vemos a una vagina convertirse a en un ojo. El punto de vista del coño revela que la sociedad no tiene lugar para la obscenidad (de Joe, del coño). Joe sufre una muerte social por haber sometido la ley a su deseo, rebelándose contra la legislación del deseo, es decir, la afirmación de su propio ser. Usando su experiencia con los hombres y el sexo (“La sexualidad es la fuerza más poderosa de los hombres”, declara), poniendo a trabajar sus las habilidades especiales adquiridas en su vida ninfomaníaca, se dedica a presionar deudores. De este modo, se inserta en la esfera de la producción, pero para ello es necesario renunciar a la sexualidad, y dominar su agresión femenina. La película termina cuando Joe revindica la autonomía de su sexualidad afirmando su agresión femenina. Las moralejas: la sexualidad puede representar todo tipo de relación humana, tanto negativa como positiva, y la liberación sexual es una ficción que somete a los cuerpos a la lógica de las sociedades neoliberales de control, fundada en la economía libidinal, la auto-explotación y las ficciones de la auto-realización y el apego amoroso.
Referencias

·      Georges Bataille, L’Érotisme, (Paris: Éditions de Minuit, 1998). 
·      Keti Chukhrov, “Sexuality in a Non-Libidinal Economy” e-flux Journal 54 (April 2014) disponible en red: http://www.e-flux.com/journal/sexuality-in-a-non-libidinal-economy/
·      Virginie Despentes, King Kong Theory (New York: CUNY, The Feminist Press, 2010)
·      Gilles Deleuze, Présentation de Sacher-Masoch, le froid et le cruel (Paris: Les Éditions de Minuit, 1967).
·      Michel Houellebecq, Les Particules élémentaires (Paris: Flammarion, 1998)
·      M. de Sade, Histoire de Juliette ou les prosperités du vice (Paris: Editions Humanis) disponible en red: http://www.editions-humanis.com/illustrations/enfer/Juliette_extrait.pdf.

·      Stephen Shaviro, Melancholia Or, The Romantic Anti-Sublime Sequence 1.1 (2012) disponible en red: http://reframe.sussex.ac.uk/sequence/files/2012/12/MELANCHOLIA-or-The-Romantic-Anti-Sublime-SEQUENCE-1.1-2012-Steven-Shaviro.pdf.

viernes, 21 de marzo de 2014

Israeli architecture association faces ban from international forum

Israeli architecture association faces ban from international forum

Royal Institute of British Architects proposes boycott of Israeli Association of United Architects' over Palestinian settlements
The Israeli settlement of Har Homa in East Jerusalem
The Israeli settlement of Har Homa in East Jerusalem – Riba says the IAUA is complicit in 'land grabs, forced removals … and reinforcement of apartheid”. Photograph: Mahmoud Illean/Demotix/Corbis
Britain's leading architectural association has called for its Israeli counterpart to be excluded from the International Union of Architects in protest at Israel's occupation of Palestine, in a further indication of the growing momentum of the boycott movement.
The Royal Institute of British Architects (Riba) has demanded the suspension of the Israeli Association of United Architects (IAUA) from the international body, saying it is complicit in the construction of illegal settlements in the West Bank and East Jerusalem, and other violations of international law.
The former Riba president Angela Brady told a meeting of its council on Wednesday that failure to back the motion "would send a clear message to the world that we as an institution turn a blind eye or by inaction support what's going on – land grabs, forced removals, killing the state and human rights, and reinforcement of apartheid".
But other council members pointed to human rights violations in other parts of the world, such as North Korea, which is a member of Riba. "Don't you think architects are designing prison camps and torture chambers there?" asked one council member, Francesca Weal.
The motion – backed by 23 votes to 16, with 10 abstentions – was welcomed by the Palestinian BDS (boycott, divestment and sanctions) movement. It claims there is mounting international support for a boycott of Israel and points to an increasing number of companies disinvesting over fears of damaging their reputations.
"Architects and planners are central to Israel's colonisation of Palestinian land and the forced displacement of Palestinian people," said Rafeef Zaidah, of the Palestinian BDS national committee. "Given the complicity of the [IAUA] in Israel's construction of illegal Israeli settlements, it is only right that it is excluded from international forums."
Prof Baruch Baruch of the IAUA said the decision was "astonishing". He added: "I don't think architects can be blamed for government policies. I don't think boycotts will help to solve any of the problems in the Middle East."
His organisation, which includes Israeli-Arab architects, was not complicit in settlement construction. "A lot of members are against settlements and building in the West Bank. They won't be helped by a boycott."
Calls to boycott Israeli institutions have bitterly divided academic bodies in the UK, US and elsewhere. European governments are under pressure from trade unions, NGOs, churches and other organisations to take a tougher stand on Israeli settlement produce.
Scarlett Johanssen's celebrity endorsement of SodaStream, which has a factory in a West Bank settlement, caused an international furore earlier this year. US secretary of state John Kerry warned last month that the boycott movement could gain traction if his efforts to broker a peace agreement between Israel and the Palestinians failed.
In response, the Israeli prime minister, Binyamin Netanyahu, said: "Attempts to impose a boycott on the state of Israel are immoral and unjust. Moreover, they will not achieve their goal."

FUENTE: http://www.theguardian.com/world/2014/mar/20/israel-architecture-association-ban-international-forum-palestinian-settlements

jueves, 20 de febrero de 2014

Fascist US of A?

US mulls bill punishing Israel boycotters

Congress could remove federal funding from academic institutions that decide to boycott Israel.

 Last updated: 19 Feb 2014 09:12
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BDS calls for boycotting Israel for its policies in the occupied Palestinian territories [Reuters]
The United States Congress is the latest front in the battle over boycotting Israel.
Two congressmen, Peter Roskam and Dan Lipinski - a Republican and Democrat respectively, both from the state of Illinois - have introduced a bill that would strip American academic institutions of federal funding if they choose to boycott Israel.
The move follows a growing international movement to protest the Israeli occupation and violations of Palestinian human rights. The most recent to join the boycott is the American Studies Association (ASA), a group composed of about 5,000 academics and scholars dedicated to the study of American culture.
The ASA boycott is part of a larger movement called Boycott, Divestment, and Sanctions (BDS), which wants to pressure Israel to change its policies in the occupied Palestinian territories by isolating the country. Opponents of BDS say the movement - which calls for Palestinian refugees' right to return - is an attempt to delegitimise Israel and dilute its majority-Jewish population.
Last week, BDS called on the Rolling Stones to cancel concerts planned in Israel this coming summer. The movement also played a role in the recent decision of Dutch pension fund PGGM, which oversees about $200bn in assets, to withdraw money from five Israeli banks.
"Given the day-to-day reality and domestic legal framework they operate in, the banks have limited to no possibilities to end their involvement in the financing of settlements in the occupied Palestinian territories," the fund said in a statement.
Other organisations participating in the boycott include the Association for Asian-American Studies, the 100,000-member Federation of French-Speaking Belgian Students, and the Teachers Union of Ireland.
Diplomatic kerfuffle
The boycotts recently sparked a diplomatic row between the United States and Israel. Speaking at the Munich Security Conference earlier this month, US Secretary of State John Kerry said that allowing peace talks between Israel and the Palestinians to fail would give fodder to critics of Israel, including those in the BDS movement.
Inside Story - Boycotting Israel
"You see, for Israel there's an increasing de-legitimisation campaign that has been building up. People are very sensitive to it. There is talk of boycotts and other kinds of things," Kerry said. "Today's status quo absolutely, to a certainty, I promise you 100 percent, cannot be maintained. It's not sustainable. It's illusionary. There's a momentary prosperity, there's a momentary peace."
Israel quickly fired back, with Economy Minister Naftali Bennett blasting Kerry for linking peace and economic sanctions. Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu added, "No pressure will force me to give up the vital interests of the state of Israel, above all the security of the citizens of Israel".
This prompted US State Department spokeswoman Jen Psaki to respond, "Secretary Kerry has always expected opposition and difficult moments in the process, but he also expects all parties to accurately portray his record and statements".
First Amendment issues
The Protect Academic Freedom Act, introduced by Roskam and Lipinski in early February, marks the first time Congress has tried to create penalties for higher learning institutions that receive government money and boycott Israel. It follows similar efforts at the state level in Maryland and New York.
"These organisations are clearly free to do what they want to do under the [US Constitution's] First Amendment," Roskam said on the House floor while introducing the bill. "But the American taxpayer doesn't have to subsidise it. The American taxpayer doesn't have to be complicit in it. And the American taxpayer doesn't have to play any part in it."
The bill has already received support from prominent Israeli backers, including Michael Oren, the former Israeli ambassador to the US. "The Protect Academic Freedom Act represents the first legislation that defends Israel against discriminatory boycotts which impede rather than advance the peace process and that seek to deny Israelis the right to free speech on American campuses," Oren said in a statement released by Roskam's office.
The Simon Wiesenthal Center and Christians United for Israel have also backed the bill. "Generally speaking, we like to keep the government out of any issues that have to do to with speech," said Rabbi Abraham Cooper, associate dean of the Simon Wiesenthal Center. "But institutions that boycott Israel, they certainly should not in any way be subsidised from the public domain."
He likened doing nothing to prevent institutions from boycotting Israel to "a young arsonist that gets caught with matches by his parents and gets a slap on the wrist".
While it's not clear whether the bill would receive broader backing in Congress, 134 US lawmakers have written a letter to ASA condemning the boycott. "While ASA has every right to express its views on policies pursued by any nation or government," reads the letter, "we believe that the decision to blacklist Israeli academic institutions for Israeli government policies with which ASA disagrees demonstrates a blatant disregard for academic freedom".
Notably, major US Jewish groups such as AIPAC and the Anti-Defamation League have not backed the bill - perhaps due to concerns that if it became law, it would violate the US constitution's First Amendment, which guarantees freedom of speech. Abe Foxman, the director of the Anti-Defamation League, said his group is "not sure that this bill would be the most effective means of recourse".
Opposition
Dima Khalidi, director of Palestine Solidarity Legal Support, said she was opposed to the bill. "This legislation is one of the many ways that the government and various pro-Israel organisations are trying to suppress efforts to change the status quo in Israel/Palestine and in US policy towards Israel. For legislators to punish universities for the speech activities of an academic organisation because of their disagreement with the political viewpoint it expresses is offensive to First Amendment principles."
Khalidi noted that the Supreme Court has ruled that advocating boycotts to spur political, social and economic change are protected under the First Amendment.
In New York, a group consisting of dozens of Columbia University professors, the New York State United Teachers union, CCR and the New York Civil Liberties Union have also come out to publicly oppose similar legislation at the state level.
The original New York bill targeting academic institutions that boycott Israel was killed last month after protests. However, it has been re-introduced with lighter penalties for schools. In Maryland, a similar bill has drawn 50 co-sponsors, and lawmakers in Illinois are expected to introduce their own version this week.

FUENTE: http://www.aljazeera.com/indepth/features/2014/02/us-mulls-bill-punishing-israel-boycotters-20142179325139666.html